Apuntes sobre el panel internacional «¿Por qué leemos mujeres?»
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el domingo 7 de marzo se llevó a cabo vía Zoom el panel internacional «¿Por qué leemos mujeres?» de Lee Mujeres. Comparto mis notas, citas libres de lo dicho por las ponentes, a manera de resumen de un encuentro de lectoras tan bonito y tan interesante.
¿Cómo nacen sus colectivos? ¿Por qué leer mujeres?
Vania Ramos, Chile, Lee Mujeres: actividad cercana al 8M, Lee mujeres invitó colectivos relacionados a las mujeres. Lee mujeres nació como un proyecto universitario para potenciar la visibilización de las mujeres en redes sociales. Llevan poco más de dos años trabajando y se han ido sumando más mujeres. Procuran variar los géneros, aunque mayormente difunden ficción, las edades de las autoras varían. Eso es Lee mujeres.
Lorena Ventura, Perú, librería La Pajarera: primero fue una cuenta de Instagram
para difundir el trabajo de mujeres artistas, no solo escritoras, a partir de
la inquietud acerca de que en toda la carrera no se vieron autoras y tampoco
había docentes mujeres. Se ha creado comunidad en torno a compartir lecturas.
Diana Rivera, Chile, docente y directora de teatro en La víbora sutil: El
teatro está lleno de referentes masculinos, lo cual dificulta la inserción de
las mujeres. Que las mujeres podamos tener referentes intelectuales femeninos es
importante para la educación no sexista. En su compañía las actrices hacen
papeles de hombres y se han hecho lecturas dramatizadas de autoras.
Jimena Zermeño, México, Muchachas que Leen Muchachas: se dio cuenta de que su formación literaria había sido mayoritariamente a partir de lecturas de hombres. Como escritora, leer mujeres le daba más ganas de escribir, tenían más eco en ella. Entró a círculos de lectura en los que se leían mujeres, pero empezó a preguntarse también cómo las estamos leyendo. Se juntaron varias amigas a leer, hizo un Instagram y se creó y creció una comunidad en la que no todo depende de quien organiza.
Andrea Jeftanovic, Chile, Auch: Auch es un colectivo de autoras feministas chilenas, nació hace dos años el 8 de marzo. Se reunieron en la calle varias autoras y se dieron cuenta de que tenían puntos en común. La idea es "cuestiona tu canon": nos formamos como ciudadanos y estudiantes a partir de un canon que nos relega a las mujeres. Hicieron una campaña para difundir la demanda por la paridad a lo largo de la historia, por ejemplo, hemos tenido excelentes escritoras que tuvieron que escribir con seudónimo y a pesar de su calidad literaria no trascendieron a grandes publicaciones, premios o reconocimiento. A partir de ahí se han involucrado en movimientos sociales, como el pasado 18 de octubre, trascendido a participar no solo en la literatura y la cultura.
Juliana Uribe, Colombia, Lo que Leen las Amazonas: varias amigas se reunieron a en torno a la lectura de El tiempo de las amazonas, de Marvel Moreno, cuya publicación por fin después de 25 años de controversias por parte de su familia y esposo. Luego esas amigas invitaron a otras y estas a otras, porque leer en conjunto nos saca de nuestra burbuja. El colectivo se volvió un refugio. Leen autoras invisibilizadas, principalmente la hermana de, la amiga de, la amante de, la hija de, la que publica con seudónimo. Se reúnen los martes a las 6 p. m., hora de Colombia.¿Qué encuentran en la literatura de mujeres?
Vania: En las bibliotecas, librerías y editoriales siempre hay muchos autores [hombres]. De adolescente leía más fantasía, donde hay muchas autoras, al crecer y leer otros tipos de literaturas había menos mujeres. Es importante difundir el trabajo de autoras en todos los géneros, son modelos a seguir, en ellas encontramos cercanía e identificación. Conecta más con lo que exponen, da la sensación de que construyen distinto a sus personajes, como con más dimensiones. A través de la literatura de autoras podemos reconocernos en las otras.Lorena: Los personajes femeninos son muy distintos cuando los escriben las mujeres, los escritos por hombres son estereotipados o sexualizados. El pacto ficcional con los autores, después de leer autoras, cambia porque tenemos otros ojos. También los temas de los que las mujeres están hablando son distintos, se trata de nuestro contexto [el de las lectoras].
Diana: Pereciera que se trata a la voz femenina escrita como si tuviera menos valor, de forma que se genera vergüenza en la autora de compartir lo que escribe. Por otro lado —menciona Diana—, vale la pena al leer mujeres, ellas inspiran, lo que no sucede con los hombres. La literatura masculina estereotipa a la mujer (entendiendo el estereotipo como un personaje con relieve, que no es humano; lo contario de estereotipar sería humanizar), la parcializa, por eso sus personajes femeninos no son inspiradores ni nos encontramos en ellos [las mujeres].
Juliana: En la literatura femenina encuentra identificación, antes nunca sintió que encajara porque sus referentes eran hombres blancos de primer mundo, por ejemplo ¿quién nos enseñó qué era el amor, qué era la belleza? Las mujeres escriben personajes con los que sí podemos identificarnos, no solo con los femeninos, también con los masculinos. Nos confrontan, nos incomodan, pero nos presentan la complejidad que somos también. En la literatura de autoras ha encontrado referentes con los que sí puede identificarse y quiere que todos los tengan.
Andrea: Resalta las estrategias narrativas de las autoras, narran lo físico. Las autoras transgreden el lenguaje, la forma de estructurar la trama y la forma de contar nuestras historias. Emplean formas no evidentes de entrar, estéticas revolucionarias. En la literatura no basta que las mujeres sean protagonistas, sino que deben ser también sujetos de enunciación. La literatura es una forma de acceder a la experiencia humana.
Jimena: No basta narrar a las mujeres, ¿no existen las mujeres de verdad en la literatura?, ¿las que no se despiertan perfectas? Recomienda leer a Dulce María Cardoso y menciona la identificación: hay una experiencia más parecida a la propia en la obra de las mujeres. Se dice que la literatura de las autoras se enfoca en el detalle y «el enfoque en el detalle no crea canon», así, queremos hablar de tener un acceso igualitario a derechos pero crecimos socializadas en experiencias distintas a las de los hombres. Esto permea la obra de las mujeres, que tienden a narrar sin grandilocuencia, como «lo que debe ser» la literatura [masculina].
Como mujeres, reconocernos en otras es antipatriarcal porque nos crían para competir. Ser compañeras es poderoso.
¿Por qué sigue habiendo escasez o dificultad para encontrar libros de autoras?
Vania: Por sexismo, porque nos alejaron del espacio público. No estábamos intelectualmente capacitadas, según los hombres. También influyen los prejuicios, a las mujeres se les juzga. Actualmente se dan casos de editoriales que publican a más mujeres o solo a mujeres. Armando lazos, redes, y creando comunidad rompemos con estas prácticas sexistas.
Andrea: Por prejuicio ante la escritura de las mujeres. Se piensa que todas las mujeres escriben del mismo modo y de los mismos temas. Además los hombres son mayoría en la prensa, en las editoriales, en los jurados, en las delegaciones que asisten a encuentros literarios, y desde sus posiciones promueven más la literatura de hombres.
Jimena: Existe toda una estructura que pone a las mujeres en segundo lugar. La invisibilización tiene toda una serie de mecanismos que se ponen en marcha. Como sociedad estamos tan sesgados, que no reconocemos el sesgo, no nos damos cuenta de que el sexismo se entromete. Eso impide el acceso a becas, publicaciones, premios. Por ejemplo, en 2019 se hizo un estudio en Estados Unidos con 2 millones de libros que arrojó que los libros de mujeres se venden 45 % más baratos que los de los hombres. Faltan protocolos para romper el sesgo, como el implementado por la Orquesta de Boston, por ejemplo.
Juliana: En Colombia la mayoría de los jueces son hombres, también los editores, y ejercen su poder sin consciencia, como en el caso de Marvel Moreno y El tiempo de las amazonas. Es importante que nosotras armemos estrategias para crear nuevas estructuras.
Diana: La educación es fundamental, la mayoría de los problemas de sexismo se cimentan en la educación básica, basta revisar el currículo se escoge para los niños, claramente sesgado. Educar en la sensibilidad femenina, en la empatía, en la lectura de mujeres... La educación es la clave para convertir el círculo vicioso en círculo virtuoso.
Con esto termino mi resumen de lo dicho en el panel. Al día de hoy la transmisión no parece estar pública en ninguna plataforma; si esto cambia, pondré por acá el enlace para que puedan escuchar de primera mano las intervenciones de estas panelistas tan maravillosas.


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