Notas sobre Vagabundos, de Hao Jingfang

Después de cinco años de intercambio estudiantil en la Tierra, el grupo Mercurio vuelve a Marte para continuar con su vida y su carrera, junto a una delegación terrestre que participará en una feria para promover el intercambio comercial y cultural entre ambos planetas, instituido después de una gran guerra entre ambos planetas y arduas negociaciones. Ya en Marte, Luoying (nieta del gobernador general de Ciudad Marte e integrante del grupo Mercurio) enfrentará profundas dudas acerca de su lugar en el mundo, el pasado de su familia, el funcionamiento político de Ciudad Marte y la utopía en la que creía que había vivido hasta antes de contar con un punto de comparación.

La novela se divide en tres partes que cuentan el regreso del grupo Mercurio a Marte y la extrañeza de Luoying al sentir que no es ni de aquí ni de allá, la situación sociohistórica de Marte y los eventos que la llevaron a ser lo que es, y la propuesta de futuro para el planeta, con dos aspectos principales: la posibilidad de migrar de Ciudad Marte y la revolución social que promueve el grupo Mercurio.

La novela tiene un vocabulario sencillo y, aunque es bastante larga, está dividida en capítulos no muy extensos que a simple vista no la harían pesada; sin embargo, en general en la novela prácticamente no hay acción. Parece ser un texto en el que se ponen a dialogar ideas a través del mundo interno y los pensamientos de los personajes, se cuentan historias, buscan argumentos, indagan en el pasado, examinan ideas y evalúan formas de actuar.

«—¿Qué es la libertad? 
—¿Qué significa para ti? 
Luoying se mordió el labio y lanzó una mirada triste a Renny.
—No lo sé —dijo—; esa es precisamente mi mayor pregunta.»

Es comprensible. Los jóvenes del grupo Mercurio se han vuelto vagabundos, personas entre dos mundos sin un anclaje seguro al cual asirse, con profundas dudas acerca del mundo que los rodea y la voluntad crítica de quienes han ampliado sus horizontes más allá de lo que creían normal o natural antes de salir de su planeta. Parece que todos, pero lo vemos focalizado en Luoying, han experimentado un choque sociocultural a partir de su experiencia en la Tierra —donde el anhelo por el hogar los hizo llegar a idealizarlo— contrastada con el Marte que encontraron a su regreso.

«Luoying comprendió entonces que esa era la consecuencia de hacerse mayor: su vagar por esos mundos cuya complejidad escapaba a toda imaginación era lo único a lo que podían agarrarse.»

Me pareció una obra interesante, pues cuestiona temas como qué es ser libre, cuáles son las ataduras que imponen distintos sistemas a la creación e innovación técnica y artística, la importancia de conocer el contexto en el que vivimos y su devenir histórico, entre otros —estos fueron los que más me interesaron a mí—. Sin embargo, si me preguntan, no pasa de ser interesante. 

También tiene imágenes que me parecieron muy bellas, como «Los valles y los recuerdos de cientos de millones de años alfombraban el suelo bajo sus pies [...]» y creo que las palabras están muy bien escogidas, a lo que sumaría que tiene un ritmo constante, pero esto, a mi parecer, abona también a una sensación de planitud, como de recorrer una carretera larga sin curvas ni baches con un panorama bello, pero que se mantiene igual a lo largo del camino.

En este punto no debe ser difícil deducir que no me gustó la novela. Como ensayo novelado podría funcionar, mas no es lo que esperaba leer. Mi desagrado, entonces, no tiene que ver con la calidad de la obra, sino con la mezcla de mis expectativas y gustos. Si leíste La peste, de Albert Camus,¹ y te gustó o te gusta este tipo de literatura intelectual e introspectiva, pienso que Vagabundos, de Hao Jingfang, puede ser para ti.


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¹ Si bien sé que comparar la obra de una autora con la de un autor en principio puede aportar a infravalorar a la primera, no me parece tan descabellada la comparación, en parte porque sostengo que la forma en que se desarrolla Vagabundos, no el tema, es bastante similar por lo menos a La peste, y por otro lado porque dentro de la novela de Hao Jingfang hay muchas citas de varias obras de Camus, lo cual apoya por lo menos la idea de algún tipo de sintonía entre ambos autores.

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